Gasté US$6.000 en un viaje para ver el Mundial y me dejaron tirado en la puerta del estadio

Sergio Enrique Alvarado Montalvo, un peruano de 42 años, pagó 1.700 dólares por una entrada para ver el partido inaugural del Mundial 2026, además de otros 4.300 dólares en vuelos, hotel y comidas en la ciudad sede. El día del encuentro se presentó en la puerta del estadio con su entrada y su pasaporte en la mano, pero los organizadores le denegaron la entrada.

El motivo fue un error en la verificación de identidad: la entrada estaba a nombre de otra persona con un nombre parecido, lo que el sistema de control automatizado interpretó como un intento de fraude. Tras cuatro horas intentando resolver el problema con el servicio de atención al cliente, Sergio fue devuelto a su hotel sin poder ver el partido.

El calvario de los aficionados en el Mundial 2026

El caso de Sergio no es aislado. Durante la primera fase del torneo, las quejas por entradas inválidas o bloqueadas se multiplicaron en redes sociales, según el testimonio de varios aficionados y de medios especializados. La FIFA admitió “problemas puntuales” en la gestión de entradas digitales y apuntó a la complejidad de los sistemas de verificación biométrica.

Para los aficionados que viajaron desde fuera del país, perder una entrada equivale a perder gran parte de la inversión del viaje. Sergio gastó más de 6.000 dólares en total y tuvo que conformarse con ver los otros partidos del torneo por televisión.

Cómo funciona el mercado de reventa

Ante la alta demanda y los problemas de verificación, muchos aficionados recurren al mercado secundario. En portales como StubHub o Viagogo, las entradas se han llegado a vender por entre 3.000 y 8.000 dólares para partidos de la fase de grupos, según datos publicados por la plataforma de comparación de precios.

La FIFA prohíbe expresamente la reventa por encima del valor nominal en su plataforma oficial, pero admite la reventa a precio de coste. Sin embargo, una vez la entrada sale del sistema oficial, las condiciones de uso se vuelven imposibles de fiscalizar y la reventa con sobreprecio prolifera en mercados secundarios.

Qué dice la FIFA

La organización del Mundial 2026 emitió un comunicado en el que lamenta los “incidentes aislados” y asegura que trabaja para “minimizar” los problemas de acceso. La entidad recordó que los aficionados pueden solicitar el reembolso a través del portal oficial si acreditan el problema.

Sergio, por su parte, asegura que lleva 12 días intentando recuperar el dinero de su entrada sin éxito. “He contactado con el call center, con la embajada de Perú en el país sede y con mi banco, y nadie me da una solución”, explica.

Recomendaciones para próximos partidos

Las asociaciones de consumidores recomiendan a los aficionados que conservan sus entradas en formato digital: comprobar varias veces el nombre del titular, llevar siempre el documento de identidad original, llegar al estadio con al menos tres horas de antelación y conservar todos los justificantes de compra.

Para los partidos de octavos de final en adelante, las entradas digitales con verificación biométrica facial sustituirán al sistema actual, según confirmó la FIFA. La medida busca precisamente acabar con los problemas de suplantación que ha sufrido Sergio y otros aficionados.

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